La respuesta de Atari a la Game Boy
![]()
Unos meses después del lanzamiento de
Game Boy,
Atari contraatacó con
Lynx, una máquina portátil que, en su día, era todo un asombro: procesador de 8
bits, chip gráfico de 16
bits,
efectos especiales y, lo más relevante, pantalla a color.
A pesar de que las previsiones eran en principio favorables a
Lynx, la escasa oferta de ocio (entre la que se encontraban viejos conocidos como
California Games,
Lemmings,
Pit-Fighter o
World Class Soccer),
su pobre jugabilidad y el elevado consumo de pilas hicieron fracasar a Atari una vez más. Ni siquiera la versión II o el anuncio de un adaptador para convertirla en un mini-televisor consiguieron relanzarla.
Sega no se quedaba atrás
![]()
Como no podía ser menos,
Sega también quiso rivalizar con
Nintendo en el campo portátil, así que presentó su
Game Gear con procesador
Z80 de 3,58
MHz (el mismo que el de la
Master System), 24
Kbytes de memoria
RAM y pantalla
LCD capaz de mostrar 4.096 colores.
Sin embargo, parece que
Sega seguía sin aprender la lección, pues se repitió la misma situación que con su
Master System frente a
NES:
la falta de programas buenos y adictivos. A pesar de ello, tampoco se la puede considerar un fracaso comercial, pues ostentó la segunda posición en ventas de consolas portátiles durante seis años y se produjeron más de 250 juegos para ella, la mayoría conversiones de clásicos como
Columns,
Sonic,
FIFA o
Space Harrier.
En cuanto a los aderezos para ella, los más famosos fueron el adaptador para títulos de
Master System y el sintonizador de radio y TV, que más tarde tuvo que retirarse por problemas legales.
Ver también
En videojuegos: Evolución de las consolas (1era parte) —
Evolución de las consolas (2da parte).