La fecha del primer videojuego basado en la saga no está del todo clara, aunque probablemente fue en 1982, cinco años después del estreno de Star Wars. Hay que tener en cuenta que se trataba de una época en la que la industria del videojuego (y también la de la informática) estaba en pañales. Hablamos de títulos desarrollados por equipos mínimos —a veces una o dos personas—, generalmente de forma semiprofesional, en el garaje de su casa y con distribución por correo. Aunque con ciertas reservas, puede afirmarse que el primer título de la saga fue Star Wars Arcade, una mezcla de simulador espacial y shoot 'em up que marcó un punto de partida y una pauta para lo que vendría después. El juego proponía destruir la Estrella de la Muerte, como en la escena culminante del film. Apareció en dos plataformas, pero, debido a las dificultades ya mencionadas, no está claro cuál fue la primera: la versión para una de las primeras consolas domésticas, la Atari 2600, o la máquina recreativa de salón, que sorprendía por sus impresionantes gráficos vectoriales en 3D (para la época).
El juego tendría su continuación con The Empire Strikes Back (Episodio V de la saga). Sin embargo, aunque casi todos los sistemas de videojuegos que fueron apareciendo recibieron su versión de Star Wars —Atari 5200, Spectrum, MSX, Amiga, Amstrad, recreativas...—, no fue hasta los años 90, con el asentamiento de los PC y las consolas de ocho bits, cuando los juegos de Star Wars adquirieron su mayoría de edad.El comienzo de la década del 90 quedó como una auténtica edad de oro para los videojuegos de Star Wars. El primer paso llegó con el lanzamiento de Star Wars para la Nintendo Entertainment System (NES), la consola de 8 bits que hizo famosa a Mario Bros. Con una potencia espectacular para la época, la consola permitió ofrecer un juego que, por primera vez, representaba todas las escenas de la película. Aunque era fundamentalmente un título de plataformas, algunas fases ponían al jugador a bordo del Halcón Milenario o de cazas X-Wing, en una experiencia similar a la del primer juego de Star Wars aunque con una mejora técnica considerable. El éxito del juego motivó el lanzamiento de versiones para otras plataformas, como Game Boy y las Master System y Game Gear de Sega (por entonces en plena rivalidad con Nintendo por el dominio del mercado de consolas). También impulsó el desarrollo de una segunda parte: The Empire Strikes Back (El Imperio Contraataca).
En 1993, la saga aterrizó en PC con un título inimitable: X-Wing, un simulador de combate espacial centrado en las naves de la Alianza Rebelde y con una calidad técnica excepcional. Poco después, los jugadores pudieron conocer la otra cara de la moneda con Tie Fighter, el equivalente del juego anterior, pero desde el «lado oscuro». El éxito fue tal que se lanzaron varias expansiones y la serie continuó con títulos como X-Wing vs. TIE Fighter (con soporte multijugador) y X-Wing Alliance.
Volvemos a los PC para hablar del que fue el primer juego de Star Wars editado en CD-ROM: Rebel Assault, lanzado en 1993. El título fue desarrollado para aprovechar la gran capacidad del nuevo formato, lo que permitió incluir videos digitalizados y gráficos de alta calidad. El juego ponía al usuario en la piel de un piloto novato que luchaba contra el Imperio, en un estilo arcade que combinaba el manejo de naves espaciales con fases en tercera persona. La historia estaba concebida originalmente para este juego y transcurría paralelamente a la película, algo que se ha ido repitiendo con cierta frecuencia. De nuevo, el éxito animó a lanzar una segunda parte.
La moda de los juegos en primera persona —impulsada por clásicos como Wolfenstein 3D y Doom— llegó a la saga con Dark Forces (Fuerzas Oscuras), su primer título de este tipo y otro imprescindible para los amantes del universo. La historia, una vez más, se desvía de la de los films para adoptar la perspectiva de un mercenario, Kyle Katarn, aunque el juego lo llevará a recorrer escenarios conocidos de la franquicia. Corría el año 1995 y el título apareció para PC y una nueva consola de 32 bits que prometía mucho: la PlayStation.
Una vez más, el éxito del juego hizo ver la luz una estupenda segunda parte, Dark Forces II: Jedi Knight, donde nuestro héroe se convertía en todo un caballero Jedi, y una expansión de éste llamada Mystery of the Sith.
Los años transcurridos entre el estreno de El Retorno del Jedi y La amenaza Fantasma fueron fructíferos en el mundo del videojuego. Sin embargo, el lanzamiento de la nueva trilogía debía venir acompañado de títulos que dieran un nuevo impulso a la saga desde el lado del software lúdico.
Los primeros frutos llegaron de la mano de Star Wars: Racer, un excelente juego de velocidad —aunque sin mayores ambiciones— que recreaba la escena de la carrera de vainas, y de la La Amenaza Fantasma, que se basaba en la historia general del film y nos ponía en la piel de los nuevos protagonistas de la saga, en un juego de acción en tercera persona. Como era de esperar, ambos juegos fueron muy bien recibidos.
El mundo de las consolas vivió una revolución gráfica con la primera plataforma de 128 bits, la Dreamcast de Sega, que también recibió sus propios títulos de la saga: una versión de Star Wars: Racer, Star Wars: Demolition y Jedi Power Battles (estos dos últimos también se publicaron en PSX). Por su parte, la Nintendo 64 recibió Battle for Naboo el último juego de la saga para esa consola, que más tarde llegaría a PC.
El cambio de siglo fue muy prolífico para la franquicia, aunque, por desgracia, la calidad de muchos de aquellos títulos quedó por debajo de las expectativas de un público cada vez más exigente. El año 2000 también fue el elegido para lanzar el segundo juego de estrategia de Star Wars, Force Commander, un título que mereció mejor suerte que el anterior Rebellion.
“Quiero que el lector sienta que las cosas son sorprendentes. No el 'qué pasa', sino la forma en que todo sucede.”
Alice Munro


En una galaxia muy lejana estalló la guerra civil entre la armada del Imperio y las tropas rebeldes. El usuario puede alistarse en cualquiera de los dos bandos, y su misión será inclinar la balanza a favor del elegido. Star Wars: Rebellion es un juego de estrategia espacial en tiempo real, un aspecto que lo diferencia considerablemente de otras producciones basadas en la saga de Star Wars. En este título, la acción ocupa un lugar secundario, ya que las tácticas empleadas resultan más importantes que la potencia de las tropas disponibles. De acuerdo con el bando elegido, los objetivos varían, aunque los medios disponibles son bastante similares. El punto fuerte del juego es, sin duda, la sección desarrollada en un entorno 3D, donde el usuario debe dirigir su armada para lograr el mayor número de victorias, disponiendo de una gran variedad de herramientas tácticas para alcanzar el triunfo.